Florencia Rondón, médica de 30 años oriunda de Eldorado, atraviesa una difícil situación judicial tras escapar de Rosario junto a su hija de apenas un año para proteger sus vidas. Hoy, la Justicia podría obligarla a regresar al mismo lugar donde fue agredida, y por eso lanzó un pedido urgente a la sociedad y a los tribunales.
“Hablar hoy es prácticamente salvarme la vida. Tener que volver a Rosario para mí es la muerte, porque ya me ha amenazado reiteradas veces con matarme, incluso lo intentó. Eso no lo entiende la Justicia de Rosario”, expresó la profesional.
Rondón relató que en abril escapó con su beba, luego de sufrir encierros, amenazas y golpes. “Viví un año bajo torturas, no podía salir, me quitaba el celular, me sacaba las llaves del auto y me dejaba encerrada con mi hija. El día que logré escapar fue porque mi mamá estuvo conmigo y le pedí que me sacara de ahí, porque me iba a matar”, contó con crudeza.
La médica advirtió que el fallo judicial que exige su regreso desconoce la violencia sufrida. “Dicen que el centro de vida de mi hija es Rosario, cuando el verdadero centro de vida de una bebé de un año es su madre. No me voy a separar de ella, pero obligarnos a volver es condenarnos”, sostuvo.