El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) publicó un informe que revela un dato alarmante: casi tres de cada diez argentinos adultos padecen síntomas de ansiedad y depresión. La investigación, realizada entre 2010 y 2024, muestra un incremento sostenido del malestar psicológico en la población urbana.
“La evolución es clara: en 2010 un 18% de los adultos reportaba síntomas ansiosos y depresivos frecuentes. Hoy ese porcentaje alcanza al 28%”, explicó la Lic. en Psicología María Agustina Paternó, becaria doctoral del CONICET y una de las autoras del estudio.
Según Paternó, la pandemia marcó un quiebre: “Si bien el aumento fue sostenido a lo largo de los años, observamos un salto más acelerado en los últimos tres, especialmente después de la pandemia”.
Factores de riesgo y desigualdades
El informe también identifica factores estructurales y poblaciones más vulnerables. “El nivel económico y la condición de pobreza llevan a un deterioro y un empeoramiento de la salud mental”, señaló la investigadora.
Las diferencias de género son otro aspecto a destacar: “Durante los 15 años de relevamiento, las mujeres han reportado de manera sostenida mayores niveles de malestar psicológico que los varones. Esto puede deberse tanto a la sobrecarga de tareas que enfrentan como a una mayor capacidad para identificar y comunicar los síntomas”.