Para reflexionar: La selección siempre debe ser considerada, pasarla por alto pondría en riesgo el éxito del objetivo deseado. Las afinidades, sentimientos, vínculos, no pueden tener la prioridad, los criterios de elegibilidad deben ser claros para que nadie se confunda. Cuando los mismos son respetados se asegura en gran parte el cumplimiento de lo esperado. En este sentido, Gedeón debía seguir las instrucciones que el Señor le daba.