A 30 años del atentado a la AMIA, Santiago y Gisela dialogaron con Diana Malamud.
El 18 de Julio de 1994, hace 30 años, Diana Malamud escuchó el estallido de la bomba desde su casa. “Yo vivía a unas veinte cuadras de la sede la AMIA; mi marido, el arquitecto Andrés Malamud, trabajaba en unas obras de refacción del edificio. Fue tan fuerte el ruido de la bomba que salí al balcón, pensando que algo había sucedido en mi manzana”, recuerda. En los años que siguieron, mientras criaba a sus dos hijas, que entonces tenían dos y cinco años, Malamud se convertiría en una de las referentes del reclamo de justicia de los familiares de las víctimas, desde la agrupación Memoria Activa.