Las obras de restauración de los molinos de harina de Galatzó han comenzado ya, llevan tres meses trabajando en ello para poder retornar a su estado original la estructura de uno de ellos que se va a poner en total funcionamiento.
Tras la restauración, que se lleva a cabo gracias a la subvención de la conselleria, los centros escolares de toda la isla y del municipio podrán hacer visitas.
El otro molino, por el que no pasará el agua, acogerá en su lugar un museo sobre la finca y su funcionamiento que podrá visitarse a final de este año, según las previsiones de las obras que dieron comienzo a principios de este 2019.
Lo hablamos con Juan Salguero, responsable de medi natural i urbà.