Antes de que el conquistador Gonzalo Jiménez de Quesada terminara su más famosa hazaña, la de fundar la entonces Santafé de Bogotá en 1538, tuvo que vivir travesías por varias zonas que eran el territorio de comunidades indígenas de la época. Un episodio muy recordado fue el de enfrentar a un cacique muisca, Tundama, uno de los pocos que combatió contra el imperio español para evitar la expansión de la Corona.
La historia es tan interesante como relevante, porque detrás de ella está el choque cultural más importante del continente, la conquista. Ahora, casi cinco siglos después, en ese mismo lugar donde se libraron batallas por el territorio, una productora boyacense decidió contar lo que ocurrió por medio de una película animada.