
Sign up to save your podcasts
Or


Las cosas agradables conseguidas honestamente, deben disfrutarse como un regalo de Dios
Me encantaba el olor de ese desodorante en aerosol. No se porque me gustaba, quizá porque de niño lo usaba mi padre o alguno de mis hermanos, no lo se bien. Cuando ya fui adolescente algunas veces lo llegue a comprar y usar, luego no sé si desapareció del mercado o las tiendas que yo visitaba no lo tenían, pero por años no volví a verlo en los anaqueles.
Hace quizá, unos tres años andando en un supermercado volví a encontrarlo, ahí en un rincón como despreciado y relegado de las otras marcas mas populares y modernas, solo había tres botes, estuve tentado a comprarlos todos, pero al fin solo lleve uno y le prometí a los otros dos que volvería por ellos. Al siguiente día después de un buen baño, lo use. Años que no olía ese aroma a madera o no sé que es en realidad. Lo use una vez mas y luego lo deje ahí a la vista pero detrás de los que uso habitualmente, solo de vez en cuando me asomaba para ver si seguía ahí, y claro que seguía no había forma de que no estuviera.
Hace unos días tome el bote en mis manos y lo sentí diferente, presione la válvula y para mi sorpresa solo salió un chisguetillo y nada más. ¡Hey! ¿cómo que mi desodorante se acabo, si solo lo use unas dos veces?. Mi desodorante se esfumo, no sé si deje presionada la válvula con la tapa o se evaporó con el tiempo. Con tristeza tire el bote a la basura, he intentado conseguir otro pero no he tenido suerte de hallarlo.
¿Qué estamos posponiendo para después? ¿Será que sí lo lograremos cuando pensemos estar listos?. Tus pinceles, tus herramientas, lo que tienes ahí guardado para usar después, ¿seguirán siendo útiles?, el piano que haz dejado de tocar, las canciones que ya no cantas, la ropa que ya no usas, el dinero que estas ahorrando, el perfume que no te pones, los amigos que no visitas o llamas, la familia que no contactas, ¿piensas que duraran para siempre?, ¿piensas que al pasar de los años tendrás el tiempo y la energía para volver a usarlos?, ¿cuándo será un buen día para volverte a Dios?. No te sorprendas que al pretender olerlo nuevamente solo le quede un ultimo suspiro y no haya forma de conseguir otro.
Así que llegué a la conclusión de que no hay nada mejor que alegrarse y disfrutar de la vida mientras podamos. Además, la gente debería comer, beber y aprovechar el fruto de su trabajo, porque son regalos de Dios. Eclesiastes 3:12-13
Avanzar y triunfar no son permisos para el orgullo
Hay una disciplina en el atletismo que podríamos decir que esta a la mitad entre caminar y correr, se trata de la marcha. La idea con la marcha es caminar lo más rápido posible sin llegar a correr, entonces no vas corriendo pero tampoco caminando, vas marchando.
Es una disciplina no tan llamativa como las de velocidad, pero es sumamente interesante, las reglas se han ido modificando con el paso de los años, por ejemplo antes se permitía que la pierna que avanza al momento de tocar el piso estuviera flexible, en la actualidad esa regla cambio, y ahora se exige que este completamente recta al momento del primer contacto con el suelo hasta que se encuentre en posición vertical.
Algunas otras reglas se han cambiado, pero la que se considera básica y sigue sin modificación alguna es la siguiente. El atleta debe mantener contacto con el piso durante su marcha progresiva de pasos. Una vez que pierda contacto con el piso entonces paso de marchar a correr, en el argot de los marchistas se dice, esta volando o flotando y eso será penalizado. Sin este requisito la marcha ya no es marcha y el que no sea capaz de cumplirla mejor debe dedicarse a correr.
Me encanta esta regla o requisito, que debe ser igualmente aplicada a nuestra marcha por la vida, primero, para no olvidarnos que nuestro paso por aquí requiere paciencia, no nos premiaran por vivir la vida aprisa o locamente, en segundo lugar deberíamos tener esta regla presente cuando tengamos relativo éxito en la vida. Te va bien en la escuela, estas teniendo un negocio creciente, estas triunfando en tus proyectos, siempre existe la tentación de flotar o volar, no se te olvide que debes tener al menos un pie sobre la tierra, o de otra manera te penalizaran y terminaras aterrizado, el problema de despegar los dos pies es que luego de flotar te empiezas a elevar y entonces perdiste y te perderemos.
Despacio que llevamos prisa, un pie yendo por mas, pero el otro sin perder el piso.
Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante Hebreos 12:1
Es un reto y una bendición descubrir donde comienzan y terminan nuestras responsabilidades
Iba subiendo las escaleras externas a su departamento, encontró a la mitad de ellas tirado, el recibo del pago de la electricidad, lo primero que reviso fue la fecha, le quedaban solo dos días de limite para hacer el pago, lo segundo que busco con la vista fue la cantidad a pagar, quedo sorprendida, enojada y preocupada por la cantidad que debía pagar, casi el triple de lo que había pagado la última vez. Algo estaba mal, seguramente se equivocaron en la toma de la lectura o algo fuera de la habitual esta pasando en su departamento estaba pasando, pero esa cantidad no era normal ni correcta.
Al siguiente día pido permiso en su trabajo y fue a las oficinas para presentar su queja, con recibo en mano, hizo toda clase de reclamos y casi insulto a quien la atendía, la persona de la oficina le dijo que no podían hacer nada a menos que trajera la lectura actual de su medidor de electricidad para hacer un comparativo y verificar. Como sabía que no tendría permiso al siguiente día para volver, y sabiendo que la fecha límite se acercaba, en contra de su voluntad y llena de enojo y descontento, hizo el pago, no sin antes decir que los de la compañía de suministro de electricidad era una ineptos y buenos para nada.
Volvió con decepción y desbalanceada en su presupuesto al trabajo, por la noche al volver a su casa, saco el recibo que había pagado en la mañana para revisarlo y fue hasta entonces que descubrió que había hecho el pago del recibo de los vecinos de abajo, la cantidad era correcta, el domicilio también, pero ella y quien la recibió en la oficina nunca se tomo la molestia de atender y verificar el domicilio. Se encontró el recibo y pago la deuda de sus vecinos.
Quizá pienses que la mujer de la historia es torpe o distraía, o que no es posible que a alguien le pase eso, con pena hay que admitirlo que mas de los que pensamos lo hacen todos los días, no solo con los recibos o facturas de la electricidad o del agua, sino con los de la vida misma, muchas mujeres y hombres andan por ahí pagando facturas de sus padres, llevando cargas que ellos les impusieron en forma de tradiciones, costumbres, culpas, malos hábitos, otros sintiéndose redentores o mesías pagan literalmente las deudas o realizan las labores de otros porque suponen que si no lo hacen ellos nadie mas lo hará.
¡A ver!, revisa bien tus cargas, tus deudas y tus prejuicios, ¿si son tuyos o te los encontraste?. Baja, tócale al vecino y devuélvele su recibo.
Cada cual examine su propia conducta; y, si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. Que cada uno cargue con su propia responsabilidad. Galatas 6:4-5
La gratitud es un recurso valioso y es gratis
En una ocasión un buen amigo en una platica que de principio considere informal, pero que luego concluí que ya lo tenía pensado, me hablo de la importancia de tener un disco duro externo, conectado en línea donde pudiera ir guardando las cosas que escribo o grabo, de entrada yo le dije que pensaba que no lo consideraba necesario, ya que podía guardarlo en mi computadora y en un pequeño disco que traía conmigo y salvaba solo lo que creía importante, el insistió en que era importante que considerara otra opción, le argumente que lo pensaría.
Un día llego a mi casa, con ese disco duro externo para conectarme en línea como me lo había dicho, a pesar de que yo no lo considere importante al inicio, él sin consultarme llego a mi casa, me explicó con calma como funcionaba y lo conecto a la línea telefónica, e hizo los ajustes necesarios en mi computadora y la vinculo. La razón de su insistencia me dijo: “Es porque considero que tu generas varios recursos valiosos y es importante que tengas respaldo de todos ellos y no solo tenerlos en tu computadora”. Así lo hizo, y hoy sin importar el lugar donde me encuentre, solo necesito una conexión a internet y en automático se guarda todo lo que salvo en mi computadora. Aprecio sinceramente su interés en lo que genero.
No solo yo, todos lo necesitamos, no en un disco duro, instalado en la casa o la oficina, de hecho ya la tenemos instalada, traemos memoria desde que nacimos, ahí se guarda lo que hacemos. ¿Te imaginas lo terrible que puede ser la vida sin memoria?. Imagina tener que empezar cada día a conocer todo. No quisiéramos enfrentar una situación así. La memoria es una bendición porque puedes recordar y tener presente casi todo lo que has experimentado, y puedes escoger si quisieras probarlo otra vez, lo complicado de la memoria es que también nos permite traer recuerdos que no necesariamente son placenteros y de hecho es ella también la causa de las adicciones, nos hace volver a aquello que incluso nos hace daño.
Pero esta reflexión va mas en el sentido de tener presente, aunque sea en una memoria externa, una libreta o un papel, a la gente buena que ha hecho algo por nosotros, hay que tenerlos presentes, gracias a Dios por ellos y los recursos que nos generan o nos han otorgado, hay que considerarlos y hacerles saber que estamos agradecidos principalmente por su amistad y la bendición que son para nosotros. Haz memoria y agradece
Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:18
La derrota de uno es victoria para otros
Hay un formidable pasaje en la Biblia, fantástico, fabuloso, por donde quiera que lo veas o lo quieras analizar, se encuentra en el libro de Romanos en el capitulo 8, de hecho todo la carta de Romanos es extraordinaria. Este el capitulo ocho en su última parte enseña en forma precisa que nada nos puede separar del amor de Dios.
El apóstol Pablo autor de esta carta, menciona que los creyentes en Cristo aunque pasen por luchas y pruebas no habrá nada que nos separe de él, en la parte final del capitulo hace la siguiente pregunta, ¿Acaso habrá algo que nos separe del amor de Cristo?. Y él mismo se contesta más adelante: “Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó”. Una versión de la Biblia lo dice en otras palabras: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.
En otras palabras, para los creyentes en Cristo, las dificultades y las crisis, pueden ser buenas oportunidades, para en vez de alejarnos de él, nos acerquen, para salir independientemente de los resultados nunca derrotados, sino victoriosos, esta versión dice: “Más que vencedores”.
Hace tiempo escuche a un maestro decir, que una buena ilustración de un “más que vencedor”, bien podría ser similar al caso de una pelea de box, donde después de recibir muchos golpes y con heridas por todo el cuerpo y sangre derramada, uno de ellos resultar ser el vencedor, gano el cinturón que se disputaba, una cuantiosa suma de dinero y mucho reconocimiento, horas más tarde, llega su casa y lo recibe con un abrazo y un beso, su esposa y sus hijos, él todavía con mucho dolor por la pelea, le entrega a su esposa y sus hijos el cinturón que gano a precio de golpes y sangre, la esposa y los hijos son más que vencedores por medio de aquel que los ama, claro, ellos también comparten el triunfo, sin haber recibido un golpe, son “más que vencedores”.
Así, para los que somos creyentes en Cristo, a pesar de las luchas y pruebas, incluso de los desafíos y las dudas de nuestra fe. Nuestra victoria es absoluta, somos más que vencedores por el amor y la entrega de Cristo.
¿Todavía peleas con tus fuerzas?, ¿no te gustaría ser más que vencedor?
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?- Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Romanos 8:35 y 37
La empatía que no otorgues hoy la necesitaras mañana
Cuando caminas o corres por la calle, tienes perspectiva de peatón, entonces notas lo angosto de las banquetas, lo complicado de los cruceros, el mal estado de las calles, la basura que se tira sin respeto, pero sobre todo, podemos darnos cuenta de los derechos de los peatones, que no son respetados por los conductores de vehículos, no siempre te ceden el paso y en ocasiones invaden las zonas exclusivas y obstruyen al estacionarse indebidamente. En pocas palabras uno siente que tiene derecho al transito libre y los conductores parecen ser nuestros enemigos.
Cuando conduces un auto por las calles, tienes perspectiva de conductor, entonces notas lo dañado del asfalto o concreto de las avenidas, debes estar atento a los semáforos, a los cruceros y los conductores que llevan prisa, conduciendo es que nos damos cuenta y sentimos que tenemos derecho al transito libre y los peatones parecen ser nuestros enemigos, porque se cruzan muchas veces sin precaución, en lugares y en momentos inadecuados.
Seguramente has visto o tú mismo has protagonizado alguna disputa entre un peatón y un conductor, cada uno alega tener la razón, cada uno según su perspectiva se siente abusado, uno discutirá porque piensa que por ir en auto tiene más derecho que el que camina, ¿cómo comparas un peatón con un auto?. Otro reclama porque piensa que por caminar tiene más derecho que el que conduce ¿cómo comparas un auto con un peatón?.
Si has estado en los dos lados sabrás que muy fácilmente se nos olvida lo que se siente estar en el lugar del otro. Pronto olvidamos los derechos que reclamábamos estando afuera, o los que pedimos estando adentro. La única forma de conciliar estas dos perspectivas es echando mano de lo que conocemos como empatía. Intentar ponernos en el lugar del otro, tratar de percibir y comprender lo que siente, permitirle ejercer sus derechos, cediendo.
También tú fuiste un hijo desobediente antes de ser padre, también tú fuiste empleado antes de ser empresario, fuiste alumno antes de ser maestro, de los dos lados hay derechos y razón. Claro esta que en muchos casos no hay forma de saber lo que implica estar de otro lado, no puedes ver o sentir como ve una mujer si eres hombre, o como piensa un hombre si eres mujer.
Pero en los casos que se pueda, podríamos esforzarnos un poco, esperar unos segundos a nuestros derechos y ceder un poco dandole espacio y tiempo a los del otro, esperamos a ver qué pasa, esperemos a ver qué pase. El día menos pensado estarás del otro lado y pedirás comprensión.
No sean egoístas; no traten de impresionar a nadie. Sean humildes, es decir, considerando a los demás como mejores que ustedes. Filipenses 2:3
Las restricciones muestran lo que hay dentro de nosotros
Mi esposa y yo pasamos por un jardín en el centro de una ciudad, nos llamo la atención dos autos volkswagen que estaban en exhibición, lo extraordinario de estos, no era su antigüedad o sus modernos diseños, lo atractivo era que la totalidad de los dos vehículos estaba cubierta con pequeños azulejos de unos cuantos centímetros, todo, las puertas, el techo, la tapa portaequipaje, la tapa del motor, todo estaba cubierto con esas pequeñas piezas de cerámica obsidiana.
Estando cerca podías admirar e imaginar el gran trabajo y el tiempo empleado en esta, a mi esposa y a mi nos llamo la atención, que los autos estaban reguardados con pequeños postes y cordones impidiendo que la gente se acercara, además en la parte frontal de ambos vehículos había un letrero que decía “Favor de no tocar”. Increíblemente a pesar de la delimitación y el letrero, observamos cómo algunas personas se acercaban y sin preguntar o comentar nada tocaban los autos incluso al lado del letrero.
La pregunta que nos hacemos todos es. ¿Para qué poner un anuncio si aun con ello la gente hace lo que quiere?. Es muy interesante lo que ocurre en nosotros ante la ley y las reglas, podría simplificarse en dos simples aspectos.
Primero despierta un deseo por aquello que esta prohibido, si antes no lo habías pensado, las reglas te hacen pensar en ello, por ejemplo cuando leemos. “No pise el pasto”. “Pintura fresca”. “Velocidad máxima 80 kilómetros por hora”.
En segundo lugar estrechamente relacionado, revela lo que hay dentro de nosotros, es decir nuestras pasiones y deseos ocultos, se despierta dentro nuestro lo que ha estado ahí, aunque dormido, pero presente, solo basta una provocación, o en este caso una prohibición y se despierta llevándonos a hacer lo que no deberías. Lo llamamos curiosidad o deseo instintivo, una reacción automática.
Sino fuera por las reglas y la moral en cierto sentido dentro de ellas, este mundo sería un caos, una batalla de todos contra todos queriendo imponer lo que consideraríamos conveniente.
Así que ante una prohibición, siempre tendremos agradecimiento, incomodidad, o sometimiento y también sabremos que traemos dentro, ante las crisis y las restricciones sacamos lo peor o lo mejor de nosotros.
¿Qué revelas cuando te restringen?
Ahora bien, ¿acaso sugiero que la ley de Dios es pecaminosa? ¡De ninguna manera! De hecho, fue la ley la que me mostró mi pecado. Yo nunca hubiera sabido que codiciar es malo si la ley no dijera: «No codicies» Romanos 7:7
Uno solo no hace un equipo
Rizos, chinos, rulos o caireles, así se le conoce al pelo que al pender de la cabeza forma una onda o espiral que hace que la persona luzca elegante.
Estos pueden ser naturales porque la persona nació así, herencia de sus padres o abuelos o pueden ser artificiales, producto de algún tratamiento químico o por el uso de algún instrumento que enrollado en el pelo y con calor o tiempo hacen que temporalmente el pelo luzca ondulado.
Los niños y las niñas pequeños lucen hermosos y simpáticos con sus primeros rizos, haciendo suponer a los padres que serán chinos, pero luego con el tiempo cambian a su verdadero tipo de pelo, algunos padres por anhelo o recuerdo, guarda como tesoro el primer rizo que le cortaron a sus hijos.
Pero la única forma de tener un rizo natural o artificial es que miles de cabellos que agrupados en un conjunto le den consistencia. Un solo pelo no hace un rizo, se necesita la presencia y consistencia de todos ellos para darle la forma espiral ondulante que tanto gusta a quien lo tiene y tanto atrae a quien lo ve.
Un pelo, un solo pelo chino no es atractivo, desentona y hay que aplacarlo, pero un conjunto de ellos ondulados hacia el mismo lado y forma resultan verdaderamente atractivos, para muchos que los tienen no les es fácil peinarse o encontrar un estilo, pero los que no los tienen los quisieran.
Así es el trabajo en equipo, hay que acercarnos y permanecer cerca en caída hacia el mismo rumbo, no es un solo pelo el que luce, es el conjunto de ellos los que hacen que se conforme la belleza. Así hay que hacer equipo en la pareja, en la familia, en la empresa, la escuela y la sociedad, solo permaneciendo juntos prevalecemos, el mérito no es individual, es para el equipo, sino lo crees nótalo a tu alrededor, observa que diferente luce alguien bien peinado en comparación con alguien despeinado y con el cabello por ningún lado.
No seas rebelde, entra la onda de los que están en verdad contigo, contribuye con tu individualidad para hacer grande al equipo, la labor del pelo no es lucirse así mismo, sino hacer lucir a la persona que lo porta. ¿Tú para quién luces?.
Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor. Efesios 4:16
Fingir ignorancia no te exime de las consecuencias
Cuando era niño, me encontré un perrito en la calle, le silbe y me siguió, cuando lo vi venir entonces avance mas rápido y corrió tras de mi, como me siguió apresuradamente, me asegure de que no vinieran autos y cruce la calle con cuidado para que también él pasara.
Lo logró, llego hasta la banqueta del otro lado, después se freno un poco y quiso regresarse, pero yo le silbe otra vez y volvió a seguirme, el último trayecto a mi casa, fue realmente fácil, me siguió y ya cerca de mi casa lo cargue y lo lleve conmigo.
Llegue a mi casa y le dije muy entusiasmado a mi madre: -“Me encontré este perrito”. Esperando que ella compartiera mi entusiasmo, pero inmediatamente ella me contesto: - “Qué me encontré este perrito ni que ocho cuartos”. -“Regresa a ese perro al lugar donde lo encontraste”, “sabes bien que es de los vecinos de la esquina”. Le dije: - “Estaba en la calle”, “Sí frente a su casa, yo lo sé, ve a regresarlo y asegurarte de que entre a su casa”. Mi madre no creyó el cuento de que estaba sin dueño. Otro día les platicaré que me paso de regreso a casa.
Otros igual que yo, en la calle se han encontrado una correa tirada y la levantaron y se la llevaron, dicen que no se fijaron que en la punta de la correa estaba un collar y en el collar un perro, lo notaron hasta que llegaron a casa con la correa. ¡ha!, mira esta correa traía un perro. No lo había notado.
Aun siendo adultos nos queremos hacer pasar por niños, no inocentes, sino ingenuos y seudo ignorantes, nos hacemos las víctimas y fingimos no saber, las consecuencias que traerán nuestros actos. Excusas como: “Me gaste este dinero pensando que no era de nadie”. “Comencé una relación ilícita suponiendo que no traería consecuencias”. “Hice trampa en el examen”. “Mentí sobre los gastos”. “Me involucre en lo que no debía”. Cosas como estas en la mayoría de los casos es como silbarle al perro, sabiendo que tiene dueño, o cómo recoger la correa y fingir que no viste al perro.
Responsabilizándonos de nuestros actos, midiendo las consecuencias, siendo veraces y realistas, nos evitaremos cargos, culpas y consecuencias. “Suelta la correa, regresa el perro a su casa”
Si eres sabio, te aprovechará el serlo; si eres cínico, sufrirás las consecuencias. Proverbios 9:12
El prudente sabe distinguir entre lo que quiere y lo que necesita
Hay palabras y acciones que si no se pronuncian, sino se calculan y se realizan adecuadamente se confunden fácilmente y los resultados que se obtienen de ellos son en extremo diferentes.
Tal es el caso de las palabras “gustos y gastos”, los gustos son satisfacciones o placeres que nos da algo o alguien, se puede prescindir de ellos o se pueden posponer e incluso eliminar, depende de lo que se trate, estos no son malos en sí, es bueno darnos un gusto cada vez que podemos. Por su parte los gastos son egresos o salidas que se deben hacer para pagar algo que se debe cubrir por un bien o servicio recibido.
Lo complicado con estas dos acciones es que si no se atienden en el tiempo preciso, resultan casi siempre en desequilibrios para una persona, una familia, una empresa e incluso una sociedad entera.
Por ejemplo cuando vas un sábado por la tarde a un centro comercial, las tiendas y los aparadores están llenos de artículos para suplir necesidades y satisfacer gustos, las marcas y los vendedores saben bien como mezclarlos los unos entre los otros, saben perfectamente como proyectarse para confundirnos y despertar en nosotros una necesidad de sus productos y puede que así lo sea, pero cuando esa necesidad se posiciono en nosotros y nos aferramos a esa en particular, la necesidad puede volverse necedad.
Los adultos necesitamos ejercitar la prudencia y el dominio propio, para no terminar usando lo de los gastos en los gustos y endeudándonos para encontrar luego el remedio.
Los padres debemos apoyar y entrenar a nuestros hijos en el ejercicio oportuno de la administración y el buen juicio, porque de lo contrario no aprenderán por sí solo la diferencia entre gusto y gasto, o necesidad y necedad.
No permitamos que el mundo y sus marcas nos obliguen a consumir lo que ellos quieren. Los imprudentes tienen su vida y su cuerpo llenos de todo lo que quieren, los prudentes están saciados de lo que necesitan.
El simple todo lo cree, pero el prudente mira bien sus pasos. Proverbios 14:15
From the publisher's feed