AVIVAMIENTO: Muchos lo entienden como una experiencia religiosa o una experiencia de iglesia y se queda ahí.
Otros lo promueven como manifestaciones sobrenaturales y sensoriales (atribuídas al Espíritu Santo). Piensan que es el Espíritu Santo el que te hace sentir bien o el que te hace caer al suelo, reír descontroladamente o gritar cuando oran por ti.
También dicen que el avivamiento es un auditorio lleno de gente.
El verdadero avivamiento sucede dentro de nosotros. Y cuando somos avivados, nos convertimos en portadores de avivamiento.