Alguna vez escuché decir que para conocer profundamente a alguien, más que atender a su discurso verbal (aunque también) o a sus ideales socio-políticos, era más indicado observar qué hace con sus recursos, qué "consume".
Cómo gasta, en qué, cómo usa su tiempo, en qué actividades, en qué ámbitos, con quiénes se rodea.
En estas conductas se transparenta lo que se valora, lo que se desea y lo que se evade.
Esta transparencia es una producción constante de sentido en la que el sujeto es hablado simbólicamente por sus contenidos concientes, inconcientes, arquetípicos y por la inercia del carácter.
El recurso fundamental de cada humano es sin dudas su deseo y el tiempo que dispone para jugarlo. Ahí está el centro de su experiencia. Cómo va resolviendo este laberíntico discurrir es la trama arquetípica de toda vida.
Observar las conductas sobre el "gasto", los modos de producción, los recursos, las inversiones (emocionales, financieras, de tiempo, vinculares, etc) habla directamente de lo que el sujeto hace para jugar algo del orden de ese deseo que lo recorre, que lo hace estar vivo.
Si ese deseo compone, produce, genera intensidades y duraciones sustentables, crea, expresa, expande, satisface. Vitaliza y expresa la potencia de vida.
Si ese deseo se tramita como goce, se anuda a lo neurótico, se descompone en repeticiones, en adicciones, en mandatos, se desgasta y se frustra. Desvitaliza y acerca a la muerte.
Algo de esto se juega intensamente en lo colectivo y en lo personal en este tiempo con la tensión entre Urano (conciencia, intuición, cambio, desestabilización) en Tauro (la materia, el dinero, el cuerpo, los valores) y Saturno (la ley, las instituciones, las estructuras sociales, los mandatos, la legalidad, el orden social) en Acuario (la tecnología, la innovación científica, lo disruptivo, lo colectivo, el plano mental).
Lo fijo de los modos de producir y regular se electrifica, el cuerpo recibe la descarga, la mente reprograma sus coordenadas sobre lo pulsional, lo deseante y sus anudamientos de sentido.
Estamos todos en reforma de la fórmula pulsión-verbo. Revolucionar las producciones deseantes es preciso.
Algo brevísimo sobre esto comparto en el episodio 8 de la 2 temporada del podcast de Diario de una astróloga.
https://derivasdepsyche.blogspot.com/
Esoterismo para mentes inquietas