Lo ocurrido en Tumaco la semana pasada, cuando murieron seis personas y muchas fueron heridas, es uno de los más graves hechos surgidos tras la firma del Acuerdo de Paz. Se trata de una verdadera masacre, ya que se disparó indiscriminadamente sobre un grupo de personas indefensas -campesinos e indígenas- cuando hablaban con integrantes de la Policía Antinarcóticos.
Lo que muestran los videos tomados por algunos de los atacados es de gran confusión, un enorme caos. No se sabía de dónde venían los disparos, y todo indica -a juzgar por la magnitud del ataque- que la consigna era matar a muchas personas, además de generar el pánico que se generó y perdura en la comunidad.
Los informes de la Defensoría del Pueblo y lo declarado ante él y ante los medios por testigos y víctimas preocupa en alto grado, si, como dicen algunos, resulta que quienes dispararon fueron miembros de la Fuerza Pública, en particular de la Policía. Eso sería muy grave, pero, con lo que hasta ahora se ha dicho, tampoco puede asegurarse que así haya sido, sin una adecuada y completa investigación, que precisamente pide la Defensoría y que al parecer ya asumió la Fiscalía General de la Nación.