Emmanuel Macron ha visitado a su homólogo Joe Biden para demostrar, una vez más, su ignominioso papel respecto a los intereses de EEUU, que no son los intereses de los ciudadanos franceses, a los que sí debería defender. Llegó a la Casa Blanca para decir 'sí a todo', y permanecer en silencio frente a las imposiciones abusivas de su anfitrión.