Pisando fuerte. Así han entrado los republicanos una vez se supo que dominan la Cámara de Representantes. Apenas confirmaron que llevarían las riendas, empezó la catarsis, y sobre Biden empezó a cernirse el infierno tan temido, en el cual nunca le hubiera gustado caer. Pero llega el pasado, y también el presente, a pedirle que rinda cuentas.