Moscú denuncia que Kiev prepara una provocación con una bomba sucia para tratar de forzar un ataque nuclear contra Rusia. Pero Occidente desprecia esa denuncia y las pruebas que presenta Rusia, calificándola de falsedades, y se lanza en una huida hacia adelante. De persistir Occidente en su postura, esto puede acabar muy mal, según un analista.