Acelerar y aumentar la producción de los conocidos como Himars, por sus siglas en inglés, es decir, los sistemas de cohetes de artillería de alta movilidad, con el objetivo, entre otros, de entregarlos a Ucrania. Es lo que ha decidido la empresa norteamericana Lockheed Martin, en momentos en que Barack Obama lanza una advertencia a la Casa Blanca.