Esta última semana hemos conocido que la multinacional Mahou va a invertir, según ella, 11 millones de euros en la fábrica de cerveza de nuestra ciudad para elaborar “cerveza artesana”. El tejido productivo de este tipo de cerveza, que cuenta en nuestra provincia con varias pequeñas empresas que, con mucho sacrificio, están saliendo adelante a través de una idea basada en el cooperativismo, la cercanía, la calidad y la solidaridad, pueden recibir un grave revés con esta situación, que, lamentablemente, ha contado con la inmediata emoción de nuestra alcaldesa, Isabel Ambrosio, que vuelve a apostar por las multinacionales que explotan a trabajadoras y trabajadores de todo el mundo y basan su actividad en el beneficio neto, olvidando cualquier sesgo social. Javier Bajo, de la Cooperativa Transformando, productora de, entre otras, la cerveza Bandolera, nos explica en profundidad este tema.