Respirar aire limpio y sin riesgos para la salud es un derecho humano. Está sobradamente demostrado que la contaminación atmosférica causa daños a la salud de las personas y al medio ambiente. Se trata de un problema con una importante vertiente local, pero también de magnitud planetaria, ya que los contaminantes pueden viajar largas distancias.
En el marco del Pacto Verde Europeo, el Plan de Acción «Hacia una Contaminación Cero» de la Comisión Europea persigue reducir para 2030 el número de muertes prematuras atribuibles a la contaminación del aire en un mínimo de un 55 por ciento, en relación con las de 2005, centrándose en las partículas PM2,5. Con este objetivo, la Unión Europea ha adoptado la nueva Directiva (UE) 2024/2881 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2024, relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa, pendiente de trasposición por los Estados miembros.
En este contexto, el presente informe pretende dibujar una imagen amplia y fiel de la situación de la calidad del aire en nuestro país durante el año 2024, en relación con la protección de la salud y de la vegetación, a partir de la nueva legislación europea y de las directrices sanitarias de la OMS. La población estudiada es de 48,6 millones de personas, y representa toda la empadronada a 1 de enero de 2024 en el Estado español.
Para la elaboración de este informe se han recopilado los datos oficiales de 790 estaciones de medición repartidas por todo el Estado, titularidad de las Comunidades y Ciudades Autónomas, de los Ayuntamientos que disponen de red de medición propia, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), de algunas autoridades portuarias del Estado y de los principales aeropuertos gestionados por AENA.
Principales contaminantes y sus efectos sobre la salud
La evidencia científica muestra que la contaminación del aire es responsable de una carga significativa de muertes y hospitalizaciones, y también es causa y exacerbación de numerosas enfermedades. El impacto de la contaminación en la salud a nivel global o regional se ha evaluado principalmente a partir de la morbilidad y mortaidad prematura, teniendo en cuenta tanto efectos a corto como a largo plazo.
La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) calcula que por este motivo fallecieron en 2022 en Europa hasta cuatrocientas mil personas, siendo la primera causa ambiental de muerte prematura en la Unión Europea. En año citado, según la misma fuente en el Estado español se produjeron hasta treinta mil muertes atribuibles a la contaminación atmosférica, habiendo repuntado respecto a los dos años de la COVID-19 por el cese de las medidas de restricción de la movilidad social adoptadas en 2020 y 2021.
Muertes atribuibles a la contaminación en España
En España la contaminación del aire sigue siendo un motivo de preocupación y continúa impactando seriamente en la calidad de vida de la ciudadanía. El problema es mayor en las grandes áreas urbanas, donde reside el mayor porcentaje de población. Los episodios de contaminación del aire provocaron entre 2000 y 2009 una media de 10.000 muertes prematuras, cada año, atribuibles a la exposición aguda a material particulado, dióxido de nitrógeno (NO2) y ozono, según ha puesto de manifiesto los trabajos del Instituto de Salud Carlos III, recogidos por el Ministerio de Sanidad.
Los contaminantes atmosféricos que tienen más impacto en la salud actualmente son monóxido de carbono (CO), dióxido de azufre (SO2 ), óxidos de nitrógeno (NO y NO2), ozono (O3), amoníaco (NH3), ácido sulfhídrico (H 2S), material particulado atmosférico o «partículas sólidas en suspensión» (incluyendo metales pesados, compuestos inorgánicos secundarios y una gran cantidad de compuestos orgánicos) y un elevado número de compuestos orgánicos volátiles (COV). En el Estado español destacan el material particulado (partículas PM10 y PM2,5), el dióxido de nitrógeno (NO2), el ozono troposférico (O3), el dióxido de azufre (SO2) y el benzo(α)pireno (BaP).
La calidad del aire en Andalucía (2012-2024)
Para elaborar este informe se han recopilado los datos de 100 estaciones de control de la contaminación, pertenecientes a las redes de vigilancia atmosférica de la Junta de Andalucía, de EMEP/VAG/CAMP, de AENA, de los puertos del Estado de Algeciras, Almería, Carboneras, Cádiz, Málaga y Motril y de distintas instalaciones industriales. Las autoridades portuarias de Bahía de Huelva y de Sevilla carecen de medidores propios.
Hay que señalar que la mitad de las estaciones han registrado para algún contaminante porcentajes de captura de datos inferiores a los mínimos establecidos por la normativa, por lo que las conclusiones expuestas en este apartado deben considerarse teniendo en cuenta esta insuficiencia de la información de partida.
Además, en 2023 se desconectaron tres estaciones privadas en el norte de Córdoba, pertenecientes a la red de la clausurada Central Térmica de Puente Nuevo, que se suman a las tres estaciones suprimidas en 2022 en la zona de la Central Térmica de Carboneras, por lo que se ha reducido notablemente la cobertura de la contaminación en dichas zonas. Siendo lo adecuado que algunas de estas estaciones hubieran sido asumidas por la Junta de Andalucía para mantener el seguimiento tras el cierre de ambas centrales térmicas.
Y el Gobierno regional ha dado de baja en diciembre de 2023 el analizador de partículas PM 10 de la estación Marbella Arco, que en años anteriores incumplió reiteradamente el valor límite diario, pese a que la normativa obliga a mantener los puntos de muestreo con superación de los valores límites para las partículas PM10 durante los tres últimos años.
Por otro lado, la página web de información sobre calidad del aire autonómica, pese a haber mejorado sustancialmente, no permite la descarga de datos horarios históricos para seguir la evolución de la contaminación. Resulta fundamental por ello que la Junta de Andalucía se esfuerce por seguir mejorando la medición y la información de la calidad del aire en la Comunidad.
Durante 2024, el ozono troposférico, las partículas PM 10 y PM 2,5 y el dióxido de nitrógeno (NO 2) volvieron a afectar a todo el territorio andaluz, excediendo los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque sin llegar a las concentraciones previas a la pandemia de la COVID-19.
De esta manera, los niveles de ozono fueron en Andalucía significativamente más bajos que en años anteriores, en parte por la menor duración de las altas temperaturas y radiación solar durante el pasado verano. Así, en conjunto se redujeron las superaciones del valor objetivo legal para la protección de la salud en un 44 % respecto al promedio del periodo 2012-2019, estando las registradas en 2024 entre las más bajas desde 2012.
La mejora de la situación fue en especial significativa en la zona industrial de Huelva y en Málaga y la Costa del Sol, con un descenso del número de días por encima del objetivo legal de respectivamente el 77 % y el 72 %, sobre la media de 2012-2019.
De manera puntual, el ozono aumentó en algunas estaciones urbanas y suburbanas de la Bahía de Algeciras (Campamento, Cortijillos, Guadarranque), Córdoba (Lepanto), el área metropolitana de Granada (Palacio de Congresos), Málaga y Costa del Sol (aeropuerto de Málaga), la zona industrial de Huelva (Moguer), Motril y el área metropolitana de Sevilla (Dos Hermanas, Centro, Torneo), y en una estación rural del interior de Cádiz (Prado del Rey).
En todo caso, casi la mitad de las estaciones que midieron este contaminante registraron superaciones de la guía OMS en más de 75 días. Es decir, que si se les aplicara el mismo criterio establecido por la normativa vigente para evaluarlo (un máximo de 75 superaciones del objetivo legal en tres años), sólo en 2024 buena parte de las estaciones andaluzas habría sobrepasado todas las superaciones admisibles durante tres años.
Las estaciones Bedar y La Granatilla (Almería) y Prado del Rey (Cádiz) registraron mala calidad del aire en más de 140 días, la tercera peor situación del Estado durante 2024. Y todas las estaciones superaron muy holgadamente la guía estival establecida por la OMS (60 μg/m 3), mostrando la persistencia de esta contaminación entre abril y septiembre.
En lo que se refiere al más laxo valor objetivo octohorario establecido por la normativa, evaluado en periodos de tres años consecutivos, cinco estaciones sobrepasaron los 25 días de superación al año permitidos, de promedio en el trienio 2022-2024, empeorando la situación respecto al trienio anterior. Los incumplimientos legales se produjeron en las estaciones Las Fuentezuelas y Villanueva del Arzobispo (Jaén), Santa Clara (Sevilla), Lepanto (Córdoba) y Campillos (Málaga), con 30, 27, 28, 26 y 26 días de superación, respectivamente.
Otras ocho estaciones (Arcos y Prado del Rey en Cádiz, Asomadilla en Córdoba, El Arenosillo en Huelva, Ronda del Valle en Jaén y Aljarafe, Centro y Sierra Norte en Sevilla) rebasaron en el periodo citado los 18 días de superación al año aprobados por la Unión Europea como nuevo valor objetivo legal a alcanzar en 2030.
Por último, las estaciones Aljarafe, Centro, Dos Hermanas y Santa Clara en la aglomeración de Sevilla sufrieron catorce superaciones del umbral de información a la población, la peor situación desde 2017, en tres episodios de elevada contaminación durante el mes de julio frente a los que la Junta de Andalucía se limitó a difundir avisos informativos rutinarios, sin que el Ayuntamiento de Sevilla activara el protocolo de actuación ante episodios de contaminación del aire de la ciudad, aprobado en 2018.
Y diez de las 35 estaciones de referencia en la Comunidad para la evaluación de los niveles para la protección de la vegetación superaron asimismo el valor objetivo legal establecido para el ozono durante el quinquenio 2020-2024, situándose en 2024 casi todos los medidores restantes por encima del objetivo a largo plazo, por lo que se puede concluir que la práctica totalidad de los cultivos, montes y espacios naturales de Andalucía estuvieron expuestos a niveles de ozono que dañan la vegetación. Los niveles más elevados se registraron en las estaciones Las Fuentezuelas, Campillos y Prado del Rey.
Con relación a las partículas PM10 y PM2,5, la mayoría de las estaciones de las redes de medición continuaron sobrepasando los valores recomendados por la OMS para ambos contaminantes, así como los nuevos límites legales aprobados por la Unión Europea.
Igualando la situación respecto al año 2023, las estaciones Ciudad Deportiva en el área metropolitana de Granada, Niebla en la zona industrial de Huelva, Villanueva del Arzobispo en la provincia de Jaén y Caseta Policía en el puerto de Carboneras (Almería) superaron el valor límite diario establecido por la normativa para las PM10, aunque todas se mantuvieron por debajo del obsoleto valor límite anual todavía vigente de este contaminante; si bien la evaluación legal de dichos incumplimientos queda pendiente de los descuentos por aporte natural que realice la Administración, tras el procedimiento reglamentario.
Por otro lado, la estación Palmones en la Bahía de Algeciras fue una de las dos únicas en todo el Estado que durante 2024 superó el valor límite anual vigente para las PM2,5, cuya concentración media descendió en Andalucía un 25 % con relación al promedio del periodo 2012-2019, siendo la rebaja de los niveles de partículas PM 10 del 7 % respecto al mismo periodo, debido a una menor frecuencia de los episodios de intrusión de polvo africano.
En todo caso conviene señalar, por un lado, el bajo porcentaje de captura de datos para ambos contaminantes, con todas las estaciones manuales de la Junta de Andalucía presentando porcentajes normalmente inferiores al 25 %, y por otro lado la ausencia de factores de corrección para algunos de los medidores automáticos de PM10 y PM 2,5, por lo que la Junta de Andalucía no los considera para la evaluación de la calidad del aire.
Los territorios donde se alcanzaron los peores registros de partículas PM10 y PM 2,5 fueron Bailén, la zona industrial de Huelva, las áreas metropolitanas de Granada y Sevilla y Villanueva del Arzobispo, en un año en que se produjeron respectivamente 184 y 46 superaciones de los umbrales de alerta establecidos para las partículas PM 10 y PM2,5.
Merece la pena reseñar los elevados niveles de partículas PM 10 detectados en los puertos de Almería, Carboneras y Motril (Granada), que pueden conllevar una repercusión severa sobre la calidad del aire de las áreas residenciales cercanas en estas localidades. El movimiento de graneles sólidos parece ser la causa de la alta contaminación. En cambio, las mediciones de partículas PM10 en los puertos de Cádiz y Málaga y en el aeropuerto de Málaga se mantienen en el rango de los registrados en las aglomeraciones de la Bahía de Cádiz y Málaga y Costa del Sol, respectivamente, mientras los niveles de partículas PM10 y PM2,5 del puerto de Algeciras arrojaron concentraciones bajas de estos contaminantes.
El dióxido de nitrógeno (NO 2 ) volvió a tener sus peores registros en el área metropolitana de Granada, como consecuencia del intenso tráfico motorizado que soporta. No obstante, por quinto año consecutivo desde la entrada en vigor del actual valor límite anual, en 2010, la estación Granada Norte se mantuvo por debajo del mismo, alcanzando una media de 31 μg/m3, frente a 43 μg/m3 en 2019, 46 μg/m3 en 2018 y 51 μg/m3 en 2017, y rebajando también los 33 μg/m3 en 2020 y 2021, los 35 μg/m 3 de 2022 y los 32 μg/m3 de 2023.
Las estaciones Avenida Al-Nasir en Córdoba, Avenida Juan XXIII en Málaga y Torneo en Sevilla se alejaron también del obsoleto valor límite anual vigente, establecido por la normativa en 40 μg/m3, superando no obstante el nuevo valor límite anual aprobado para 2030 por la Unión Europea (20 μg/m3), al igual que Algeciras EPS y Rinconcillo (Cádiz), Carranque (Málaga) y Ranilla (Sevilla).
Hay que destacar los elevados niveles de NO 2 detectados en las dos estaciones del puerto de Algeciras, no utilizadas en la evaluación oficial de la calidad del aire, cuyos medidores junto a los de los puertos de Marín, Motril y Vigo son los únicos de todo el Estado que durante 2024 superaron el valor límite anual vigente, presumiblemente por efecto del denso tráfico marítimo de la principal terminal española de mercancías.
En conjunto, la reducción media de los niveles de NO2 en Andalucía durante 2024 fue del 23 % de la concentración promedio del periodo 2012-2019, aumentando al 30 % de disminución en la ciudad de Sevilla, siendo los descensos en general más acusados en las estaciones rurales y urbanas de fondo que en las de tráfico o industriales.
No obstante, la mayoría de las estaciones de las zonas industriales de Algeciras, Bailén y Huelva y de las aglomeraciones de Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla excedieron las guías diaria y anual de la OMS, registrando las peores situaciones en las estaciones urbanas de tráfico e industriales citadas. En concreto, la guía diaria (25 μg/m3) se superó en las estaciones industriales Puerto de Algeciras y Puerto de Motril y en las estaciones de tráfico Granada Norte y Avenida Juan XIII (Málaga) respectivamente en 366, 347, 224 y 220 días, más de la mitad del periodo anual.
Desde Ecologistas en Acción realizamos en febrero de 2023 y febrero y noviembre de 2024 sendas campañas de medición de NO2, con captadores pasivos analizados en laboratorios acreditados, en los accesos a algunos de los centros escolares con más tráfico motorizado de las ciudades de Granada y Sevilla y de Alcalá de Guadaira y Los Alcores (Sevilla), con el resultado de que la totalidad de los centros exceden la guía anual de la OMS, mientras los medidores instalados junto a las estaciones oficiales supuestamente de tráfico registraron menos NO2 que los ubicados en las calles con más circulación de automóviles. Lo que cuestiona la correcta ubicación de las
estaciones de control de la calidad del aire.
Las estaciones Lepanto (Córdoba), Granada Norte y Bailén (Jaén) superaron la recomendación de la OMS (0,12 ng/m3) para el cancerígeno benzo(α)pireno (BaP).
El cuadro general que presenta Andalucía es el de un territorio con nueve focos principales de contaminación: las zonas industriales de Carboneras (Almería), bahías de Algeciras y de Cá-iz, Bailén (Jaén) y Huelva y las áreas metropolitanas de Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla; en los cinco primeros casos con la actividad industrial y/o portuaria como principales fuentes de contaminación, destacando hasta su cierre las centrales térmicas de carbón de Carboneras, Los Barrios y Puente Nuevo, así como los complejos petroquímicos de Palos de la Frontera en Huelva y San Roque en Algeciras, y en los cuatro últimos casos con el tráfico motorizado como causa principal. La contaminación generada en estos lugares, al extenderse por el resto del territorio
y transformarse en ozono troposférico, incide negativamente en zonas rurales y del interior de Andalucía, especialmente a sotavento de los grandes focos emisores de los contaminantes precursores del ozono.
Según la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), la contaminación atmosférica ocasionó en Andalucía hasta 5.700 muertes en el año 2022, el 7 % de las totales durante el mismo año, 3.900 de ellas atribuibles a las partículas finas PM2,5 , 600 al dióxido de nitrógeno (NO2) y 1.200 al ozono, por exposición a niveles en conjunto similares a los registrados en 2024. Las provincias de Almería y Granada superaron los 100 fallecimientos por cada 100.000 habitantes mayores de 30 años, por la especial incidencia de las PM2,5.
A finales de 2024 la Junta de Andalucía inició la tramitación de los proyectos de
decreto por los que se aprueban los nuevos planes de mejora de la calidad del aire de Andalucía, junto a seis planes de acción a corto plazo en las aglomeraciones de Córdoba, Granada, Málaga y Sevilla y en las zonas industriales de la Bahía de Algeciras y Huelva. El objetivo de estos planes es establecer medidas específicas para alcanzar los valores límite y objetivo legales para la protección de la salud, así como el fin de la Estrategia Andaluza de Calidad del Aire de alcanzar a largo plazo los valores recomendados por la OMS.
A nivel local, los ayuntamientos de Granada, Córdoba y Málaga cuentan con planes de mejora de la calidad del aire aprobados entre 2017 y 2018, que contienen medidas generales de escaso detalle, insuficientes en el primer caso para atajar la situación de incumplimiento reiterado hasta la pandemia del valor límite anual de NO2, así como en las tres ciudades la superación del valor objetivo octohorario de ozono. El Plan de Granada incluye un Protocolo de actuación ante episodios de contaminación atmosférica, por NO2 y PM10 . El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla aprobó en 2018 un Protocolo de actuación ante episodios de contaminación del aire de la ciudad, por SO 2, NO2, PM10 y ozono. Ambos protocolos locales acumulan más de dos años de retraso en la adaptación al Plan Marco de Acción a Corto Plazo adoptado por el Estado en julio de 2021.