Ecologistas en AcciĂłn presenta alegaciones a la ZBE afirmando que no sirve para cumplir lo que pretende
El Ayuntamiento no tiene ningún interés en aminorar el tráfico ni en disminuir la contaminación del aire y acústica
La contaminaciĂłn no va a desaparecer por prohibir entrar en la ciudad a algunos coches contaminantes procedentes del área metropolitana (sĂłlo un 10 % no tienen etiqueta) y apostarlo todo al coche elĂ©ctrico. No tiene en cuenta que los coches – elĂ©ctricos o de combustiĂłn- emiten gran cantidad de partĂculas nocivas para la salud a partir de los neumáticos, y los elĂ©ctricos más, pues tienen más peso y el roce de las ruedas es mayor.
Tampoco va a disminuir la contaminaciĂłn con la invenciĂłn de aparcamientos de borde ya que casi todos ellos están dentro de la ZBE -algunos casi en el centro- y eso hace que los vehĂculos de fuera entren a la ciudad procedentes del área metropolitana y trayendo su contaminaciĂłn por toda la vega. Hay que destacar que se considera que la mala calidad del aire de Granada es a causa de lo generado fuera de la ciudad.
Respecto a los aparcamientos el Ayuntamiento no está por reducir el número de plazas – obtiene 4 millones de euros anuales por medio de la ORA- y además vende como un servicio ciudadano la aplicación de Smart City que ayuda a los conductores a encontrar aparcamiento por toda la ciudad.
Aparece como un avance las ya existentes Zonas de Acceso Restringido solo para residentes (como AlbaicĂn, Realejo, Centro) sin valorar que el AlbaicĂn es un puro aparcamiento lleno de ruidos y contaminaciĂłn y sin considerar que es Patrimonio de la Humanidad.
Para el ayuntamiento las motos no existen (son más de 40.000 las que hay censadas en Granada) a pesar de a todos los efectos son consideradas lo mismo que los coches, también contaminantes y son mucho más ruidosas.
A pesar de ello se les facilita el acceso libre en todas partes en el proyecto ZBE
El ayuntamiento se une a la fiebre turĂstica y pone a los visitantes por encima de los locales y los pisos turĂsticos serán los que regulen la entrada a zonas donde los granadinos no pueden acceder con sus vehĂculos
Se habla mucho de peatonalización, pero no se mojan, y andar por Granada es sufrir entre asfalto, sin sombras, y semáforos anti personas, que dan 18 segundos al peatón y 70 a los coches, en pleno centro histórico y comercial. No se habla por ningún sitio de cambiar aparcamientos por zonas peatonales con vegetación.
La bicicleta sĂłlo queda para la foto de portada del proyecto de ZBE. Excepto en Arabial, no se planea ninguna infraestructura ciclista segregada donde sea posible y en cuanto a la pacificaciĂłn de calles a 30, para calmar el tráfico, no se vigilan, y lo más frecuente es que los ciclistas se “fumen” los humos de los vehĂculos -entre otros los autobuses urbanos, que muchos ya deberĂan estar jubilados- y aguantar, sobre todo si son mujeres, los improperios de energĂşmenos que se creen los propietarios de la calle.
Respecto al transporte pĂşblico los planes municipales no cumplen con lo dispuesto en varias directivas europeas que sugieren que para 2025 el 45% de la flota sean vehĂculos limpios y para 2030 sea del 65%. Quizás en un futuro se lo planteen pero, en lo que respecta a la ZBE, deciden no dar ejemplo y seguir con lo que hay.
En cuanto a la delimitaciĂłn de la ZBE se le pide al ayuntamiento que explique de forma convincente el por quĂ© la AbadĂa del Sacromonte -monumento declarado Bien de InterĂ©s Cultural por su valor histĂłrico y artĂstico- está fuera de la Zona de bajas Emisiones, justo en el lĂmite, y si tiene algo que ver con el Plan de construir un gran aparcamiento justo encima de la AbadĂa.
Por último se le sugiere al ayuntamiento que, como ya está casi todo inventado, que mire a otras ciudades que han conseguido eliminar el tráfico por el centro, donde sólo entran para quedarse los residentes con plaza de aparcamiento y los visitantes sólo pueden acceder, sin necesidad de solicitar ninguna excepción, para gestiones importantes, pero por un tiempo muy limitado, ya que no pueden aparcar en ninguna parte y deben abandonar el centro inmediatamente bajo pena de sanciones de verdad.
Si hay de verdad ganas de mejorar la calidad de vida en la ciudad hay que conseguir que los habitantes del área metropolitana accedan a Granada en transporte pĂşblico o por medios no motorizados. Hay que eliminar los aparcamientos de borde que meten la contaminaciĂłn hasta dentro, y acabar con aparcamientos en el centro, excepto para residentes, y reverdecer las zonas que se vayan quedando libres, y apostar por un transporte pĂşblico limpio y de calidad, mejorando horarios, frecuencias y lĂneas, con prioridad semafĂłrica total y a precios atractivos.
Sobrecargar de burocracia a los empleados municipales para gestionar los miles de casos diarios que desean acceder a la ZBE, cada uno con sus motivos justificados, es una forma de despilfarrar de forma inĂştil los fondos municipales que, seguro, se podrĂan invertir en temas más beneficiosos para el conjunto de la ciudadanĂa.