El jueves 12 de febrero, Stop Desahucios Granada 15M, junto a otros colectivos sociales, se concentró frente a la sede del Partido Popular (PP) en el barrio del Zaidín, en Granada. El objetivo era para denunciar las consecuencias del rechazo a la moratoria antidesahucios. Una medida que, aun siendo claramente insuficiente, ha funcionado como uno de los frenos frente a la expulsión de miles de familias de sus viviendas.
La prórroga de esta moratoria ha sido rechazada por el PP con el apoyo de Vox y Junts. Una alianza que vuelve a situar el negocio de la vivienda por encima de la vida de las personas. Su negativa abre la puerta a la reactivación inmediata de procedimientos de desahucio que afectan a decenas de miles de hogares vulnerables. Muchos de ellos sin ninguna alternativa habitacional.
Un escudo social insuficiente, ahora directamente desmantelado por el PP, Vox y Junts
La moratoria antidesahucios nació como una medida excepcional para evitar que familias en situación de vulnerabilidad extrema —con menores a cargo, personas dependientes o jubiladas con pensiones muy bajas— fueran expulsadas de sus hogares sin una solución previa. Sin embargo, desde los movimientos por la vivienda se ha señalado de forma reiterada que este llamado escudo social nunca ha garantizado plenamente el derecho a la vivienda. Su alcance ha sido limitado, su aplicación desigual y su eficacia condicionada por trámites burocráticos que, en muchos casos, llegan tarde.
Aun así, para miles de familias de clase trabajadora, la moratoria ha sido la única herramienta para ganar tiempo, negociar alquileres sociales o evitar quedarse directamente en la calle. Su eliminación no viene acompañada de ninguna política alternativa. No se refuerza el parque público de vivienda. No se establecen mecanismos efectivos de realojo y no se adoptan medidas reales para frenar los precios del alquiler.
Datos que desmontan los bulos
Durante la concentración, a las puertas del PP, en la que participaron cerca de un centenar de personas, se denunció que los argumentos utilizados para justificar el rechazo a la moratoria se apoyan más en bulos que en datos contrastados. La realidad es tozuda:
Cada año se ejecutan en el Estado español decenas de miles de desahucios, la mayoría vinculados a impagos de alquiler.En los últimos años, los precios del alquiler han aumentado entre un 30 % y un 50 % en muchas ciudades. Mientras los salarios apenas han crecido y las pensiones mínimas continúan muy por debajo del coste real de la vida.Un porcentaje significativo de los procedimientos de desahucio afecta a hogares con menores, personas mayores o familias con ingresos inestables. Lejos del relato de supuestos abusos generalizados contra pequeños propietarios.Hablar de inseguridad jurídica mientras se normaliza que miles de personas sean expulsadas de sus casas sin alternativa es, sencillamente, una forma de encubrir la defensa del rentismo y la especulación inmobiliaria.
Una tormenta perfecta: desahucios, alquileres y abandono institucional
La eliminación de la moratoria se produce, además, en un momento especialmente crítico. La subida continuada de los precios del alquiler, muy por encima del crecimiento de los salarios, empuja a cada vez más familias al límite. A esto se suma la falta absoluta de previsión por parte de las administraciones autonómica y local, que no han anunciado ninguna medida para afrontar la más que previsible reactivación masiva de desahucios.
Esta combinación —fin de la moratoria, encarecimiento de la vivienda y ausencia de políticas públicas— amenaza con profundizar la emergencia habitacional y aumentar la exclusión social.
Organizarse frente al desmantelamiento del derecho a la vivienda
Desde Stop Desahucios Granada 15M se recuerda que el derecho a la vivienda no puede depender del mercado ni de los intereses especulativos. Garantizar que nadie sea desahuciado sin alternativa habitacional es una obligación política y social.
Frente al desmantelamiento del ya insuficiente escudo social, la respuesta solo puede ser colectiva. La organización, el apoyo mutuo y la movilización siguen siendo herramientas imprescindibles para defender nuestras casas y nuestras vidas.
Stop Desahucios Granada 15M se reúne todos los miércoles a las 18:30 en el Local de la Ribera, en la calle Santa Rosalía nº 18, en el Zaidín.
Porque frente a su negocio, defendemos la vida.
Porque la vivienda es un derecho, no una mercancía