Una iniciativa que desde 2017 se oferta en locales de Barcelona y que nos propone, tal cual, pillar una hoja en blanco, algunos lápices y ponernos a dibujar y a pintar. Eso sí, ¡con una copa de vino o una cerveza en la mano! No hace falta ser artista, hay gente de todo tipo. A raíz de esta iniciativa nos preguntamos cómo puede el arte ayudar a la socialización, a la conexión social, a compartir un rato creativo y conocerse fuera de las pantallas