Con la caída de Bilbao comenzó a implantarse el sistema de cárceles franquistas. El grueso del ejército vasco, junto a miles de refugiados, huyeron de la capital vizcaína en dirección a Santander pero unos 7.000 combatientes se entregaron en Bilbao y Barakaldo a las tropas sublevadas. A ellos habría que sumar la “fiebre de detenciones” de población civil que se produjeron los siguientes meses a la toma de la Villa, con lo que toda esa ingente masa de prisioneros y detenidos tenían que ser internados en algún centro de reclusión. En los primeros momentos, junto a la Prisión Provincial de Bilbao se habilitaron algunos espacios temporales, como pudo ser el Instituto o el teatro Arriaga, para internar a toda esa gente. La Prisión Provincial de Bilbao, conocida como cárcel de Larrinaga, fue un establecimiento penitenciario que estuvo vigente en la capital vizcaína entre 1873 y 1967, momento en el cual fue sustituida por la cárcel de Basauri. Estaba situada en el actual barrio de Solokoetxe, en la confluencia de las calles Zabalbide y Fika. ¿Qué más edificios podemos destacar en esta cita a través de la historia?