En una Bizkaia envejecida cada vez dedicamos más recursos sociosanitarios al cuidado de personas mayores con o sin recursos. La institución garante de esta prestación es aquí la Diputación Foral de Bizkaia. Una realidad que se une a la estadística que confirma que nuestro territorio cuenta con familias más reducidas, en la que varios de sus miembros trabajan y tienen dificultades para cuidar a una persona frágil, en situación de dependencia y/o vulnerabilidad. ¿Cómo son estos recursos, cuánto han aumentado la cobertura y hacia dónde camina la estrategia foral incluida en el Plan para la Transición en los Cuidados de Larga Duración?