¿Cuáles son los recursos que existen en Bizkaia para acoger y proteger a personas defensoras de derechos humanos? Activistas que en sus países no pueden alzar la voz, que muchas veces sufren amenazas y persecución, y que en ocasiones se ven obligados a huir y pedir asilo. Hablamos del programa NARE, impulsado por el Gobierno vasco y gestionado por Zehar-Errefuxiatuekin con el apoyo de eLankidetza, que acaba de abrir el plazo para presentar candidaturas dirigido a ONGs y asociaciones hasta el 15 de octubre. Un programa que ofrece acogida durante seis meses en Euskadi a personas que defienden los derechos humanos y cuya vida o la de sus familias está en riesgo. Desde 2011, ya han pasado por él 42 personas de países como Colombia, Guatemala, Honduras o Guinea Ecuatorial. En paralelo, conocemos también Herri Babesarea, la red vasca municipal de protección a personas y organizaciones defensoras de derechos humanos, en la que participan municipios de Bizkaia como Amorebieta-Etxano, Ea, Galdakao, Durango o Ermua. Una iniciativa que conecta lo local con lo global, apoyando desde los pueblos y ciudades vascas la labor de quienes luchan por los derechos humanos en el Sur Global. ¿Son suficientes estos recursos? Y en el caso de que no lo sean, ¿son una excepción a nivel nacional?