Cáritas arranca el 2026 como cerró el 2025. Pide un nuevo pacto social ante un modelo que «tiende a producir desigualdad». Los datos en los que se apoya subrayan que el 53,5% de la población vasca vive en integración plena, sin riesgo de pobreza, pero que un 12% (259.000 personas) sobrevive en exclusión severa. Es verdad que el dato mejora respecto al último informe de 2018, pero preocupa y mucho la precariedad en aumento: del 27% al 35% desde 2018. Es decir, la «clase media en retroceso». Otro punto a analizar es la vivienda, epicentro de la desigualdad: afecta al 17% (380.000 personas)