Y en medio de todo este movimiento de ideas, cables, pantallas y creatividad, es momento de mirar hacia algo que nos toca cada día: cómo lo público —los servicios, la administración— se adapta a esta transformación digital que no se detiene.
Pedimos una cita médica, renovamos el DNI, presentamos una solicitud para una beca o una ayuda… y lo hacemos cada vez más a través de nuestro móvil, desde casa, a cualquier hora.
Pero… ¿qué hay detrás de ese cambio? ¿Cómo se transforma una administración entera para ofrecer servicios ágiles, seguros y eficaces? ¿Qué se gana? ¿Qué falta todavía?