Con la llegada del verano, desde la asociación ASKUDEAN se lanza una reflexión necesaria sobre el descanso de las personas cuidadoras. Aunque muchas disfrutan de sus vacaciones, otras —en su mayoría mujeres— continúan con la labor de cuidar a familiares en situación de dependencia, una tarea que, aunque no siempre reconocida oficialmente, es esencial para el bienestar de muchas personas. Bajo el término “familias cuidadoras”, se reivindica su papel clave y la necesidad de que también ellas puedan acceder a recursos que les permitan descansar y recargar energías: desde residencias de respiro hasta centros de día o el apoyo de otros familiares. Porque cuidar también es un acto de amor, y para hacerlo bien, hay que cuidarse.