En vísperas de Nochebuena, cuando Bilbao huele a azúcar y a encuentros, hoy nos sentamos a charlar con dos personas que, a primera vista, parecen venir de mundos muy distintos. Un churrero de Bilbao, de los de toda la vida, y un boxeador, acostumbrado al ring y al esfuerzo diario. Una conversación sobre trabajo, sacrificio, tradiciones y segundas oportunidades, sobre lo que significa ganarse la vida con las manos y mantenerse en pie cuando llegan los golpes