No sé de qué se sorprende el patio. Es lógico que Zapatero haya negado haber intervenido en el rescate de Plus Ultra. Y también que rechazara su vínculo con sociedades en el extranjero o defendiera los pagos recibidos como abono por trabajos de consultoría. Todo eso era perfectamente previsible, forma parte de una estrategia procesal relativamente normal. Hasta es razonable, desde un punto de vista del procedimiento al que se enfrenta, que haya optado por no dar explicaciones sobre las joyas. Si no hay una explicación que pueda resultar creíble, mejor no darla, debe haber pensado.