Las emociones no están divorciadas de nuestra mente. Ellas viven en nuestro cuerpo, son parte de nuestra bioquímica y por ende, tienen efectos notorios en nuestra salud física. ¿Pero pueden las emociones ayudarnos a sanar nuestra mente y nuestro cuerpo?
Experimentamos angustia emocional en todo tipo de formas, como tristeza, ansiedad, adicciones, obsesiones improductivas, compulsiones no deseadas, comportamientos repetitivos de autosabotaje, dolencias físicas, aburrimiento y varios estados de ánimo enojados, sombríos y agitados.