El deporte, es uno de los ámbitos de socialización más extendidos territorialmente y que suele ser (y que debe ser) un espacio de reunión, de amistad, de integración geográfica y socioeconómica, de encuentro en la diversidad. Sin embargo, en muchas ocasiones muestra otra faceta discriminatoria, con expresiones de todo tipo (y otras formas de violencia verbal), con grados de virulencia y repercusión que varían en cada caso. Además, de registrar discursos homofóbicos, sexistas, antisemitas, xenófobos, racistas, clasistas y un sinfín de ofensas, insultos e incitaciones violentas.