Nos encontramos en la época del año con mayor carga emocional. Generalmente, la NAVIDAD se asocia con aspectos positivos como ilusión, alegría, regalos, magia, decoración, reencuentros, compartir con la gente que queremos, etc. Pero ¿Qué pasa cuando lo que se siente es todo lo contrario? Tristeza, añoranza, falta de ilusión, etc. En esos momentos, la navidad deja de ser atractiva, e incluso se desea que esas fiestas no existan o que pasen lo más rápido posible (todos hemos escuchado el típico comentario “ojalá me despertara mañana y fuera 7 de Enero”).
NO FUERCES LO QUE NO SIENTES
Una vez más nuestra psicóloga, María Arévalo, te trae las claves para pasar mejor la Navidad.