Cuando te rompes por dentro tienes que dejar que te recompongan. Y ahora que la vida se ha parado en seco, que el mundo ha seguido girando pero nuestros pies han permanecido anclados es cuando hemos experimentado emociones que ni si quiera sabíamos que existían. Y por supuesto hemos sentido muy de cerca el miedo. Ese culpable de paralizarnos y dejarnos sin sentido. El que muchas veces ha jugado contra nosotros e incluso, en más de una ocasión, ha ganado la partida. Cuando el miedo nos invade tenemos que coger nuestro capote de grana y oro y salir al ruedo con nuestras mejores galas y enfrentarnos al toro más bravo, que sin duda creedme, somos nosotros mismos. Es difícil lo sé. Yo también lo he sentido. Y es que cuando se trata de elegir el cuerpo entero empieza a decidir.
No hay más miedo que el que se siente cuando ya no sientes nada. ¿Cuantas veces hemos huido de las emociones? ¿Cuantas veces decimos estoy bien, por no expresar lo que sentimos? Huir, de lo que sentimos es lo que hacemos en lugar de enfrentarnos a las emociones.
Durante el confinamiento hemos hecho programas con María Arévalo, nuestra psicóloga, especiales, hablando del miedo, de como gestionar las emociones, de lo que nos costaba y aún nos sigue costando coger el sueño. Pues bien, ahora ha salido un estudio en el que hablan de todo esto. Este estudio ha sido elaborado por un grupo de profesores de distintas áreas de la Universidad CEU San Pablo y profesionales externos de la salud. La conductora de la locomotora ha sido la profesora de Psicología del CEU Ana Jiménez- Perianes que además es doctora y por supuesto psicóloga y Diana González Cano, Psicologa Sanitaria y Experta Forense.