Una ceremonia de los Oscares muy desangelada, aburrida al parecer de muchos pero muy representativa, ya que, el año pasado tuvo que ser en línea y sin asistentes y ahora, tras la campaña de vacunación masiva en Estados Unidos, pudo ser presencial aunque con todas las medidas de seguridad y, con pelìculas nominadas que tuvieron que llegar al público por los medios digitales o sólo se proyectaron en festivales. Platicamos de eso y otras cosas (como el colapso del espectáculo) mientras escuchamos buen metal.