1920. En el sorteo de la mili, a José Luis, el hijo de Mari Pepa y Felipe, le ha tocado África. La única forma de librarse es pagar las 2.000 pesetas de cuota que le eximen del servicio militar. Tragándose su orgullo, Mari Pepa va a ver a Susana para pedirle el dinero. Julián, el honrado cajista, tiene ahora imprenta propia.