"La celebración de festividades cristianas como la Navidad viene siendo, en los últimos tiempos, objeto de narrativas falsas que la presentan como un factor de confrontación o agravio hacia otras religiones, especialmente el islam y el judaísmo. Sin embargo, un análisis de la esencia de la Navidad y los principios fundamentales de las tres religiones abrahámicas —judaísmo, cristianismo e islam— revela no solo la falsedad en origen de dicho conflicto, sino también profundos elementos de unidad, particularmente en torno al valor universal de la paz.
Cada diciembre, junto con las luces y los villancicos, regresa un ruido familiar: el de la polémica. Escuchamos hablar de una supuesta "guerra contra la Navidad", de tradiciones amenazadas, pero también de la necesidad de no "ofender" a otras religiones, sembrando semillas de tensión donde antes crecía la celebración.
Pero si hacemos el esfuerzo de apagar ese ruido, descubrimos que debajo de las narrativas de división - siempre interesadas y promovidas por intereses espurios a ambos lados del espectro ideológico de las creencias - yace un terreno de conexiones profundas y sorprendentes entre las tradiciones abrahámicas. Estas verdades compartidas no solo contradicen, sino que demuelen los cimientos del conflicto que algunos insisten en construir, con la complicidad –conviene no ocultarlo – de la ingenuidad y la ignorancia de otros.
Les invito a que nos acompañen en este viaje para descubrir tres de los hechos más sorprendentes que revelan este inesperado terreno común, un espacio donde la Navidad cristiana -el nacimiento de un niño judío en un pesebre- lejos de ser una ofensa, encuentra un eco de profundo respeto en el corazón mismo del islam. Algo que los agitadores de uno y otro signo se esmeran por ocultar a sus propios acólitos..."