Asistimos a la era de la consolidación de sentimientos y valores tradicionales como son el gusto por la sociabilidad, el voluntariado, la indignación moral, y la valoración del amor, dice Pierre-Henri Tavoillot.
Se trata de una era de racionalismo y pragmatismo. En todos los aspectos, se da una autocorrección por los híper, por lo que para enfrentar esta nueva cara, se requiere de nuevos marcos sociales y nuevas estructuras.
En otro giro, tal como van las cosas, en tema de Teoría del delito y del Derecho penal, desde la óptica del hipermodernismo, el “método” a seguir será de seguro, racional-pragmático.
Es la racionalización de la racionalidad penal. En esta hipermodernidad, la responsabilidad es la clave en el porvenir de las democracias.
Responsabilidad es la nueva noción de moralidad y ética en los tiempos actuales.