Nació en Riva de Chieri (Italia) el 2 de abril de 1842. Desde muy pequeño le gustaba ser monaguillo y cuando iba a la iglesia muy de mañana y se encontraba cerrada la puerta, se quedaba allí de rodillas adorando a Jesús, mientras llegaba el sacristán a abrir, sin importarle el frío. Tenía grandes deseos de recibir al Señor, y por su buena preparación y su bondad fue admitido a recibir la comunión con 7 años. Redactó 4 propósitos, dos de los cuales son: “Antes morir que pecar” y “Mis amigos serán Jesús y María”. El 9 de marzo de 1857 quiso recibir los últimos sacramentos; pidió a su padre que le rezase las letanías de los moribundos y pronunció sus últimas palabras: “No lloréis, yo veo ya al Señor y a la Virgen que me esperan con los brazos abiertos”. Y con estas palabras murió.