No es monotonía, ¡no!, la vida cada mañana.
Ni hay rutina gris cada vez que despierta el alba,
porque todo me habla de Ti
y aún no ha muerto el asombro.
Esencia amorosa de Dios,
toque que envuelve y penetra…
Y es que la vida eres Tú,
y tu Corazón mi ciencia,
y tu Ser mi hogar.
¡Oh, anhelo insatisfecho!
En la verdad de las nadas
pretendo correr mi carrera
y, cuando quiero detenerme,
encuentro en tu mirada mi fuerza.
Centinela de mis pasos,
guardián de la herida abierta,
caricia que me enamora
y me recuerda la meta.
Y es que la vida eres Tú,
y tu Corazón mi ciencia,
y tu Ser mi hogar.
¡Oh, anhelo insatisfecho!
¡Qué lejos y qué cerca!
eso que llaman cielo,
y en la espera del encuentro,
voy viviendo si muero.
Y es que la vida eres Tú,
y tu Corazón mi ciencia,
y tu Ser mi hogar.