El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en la sala de lo Contencioso Administrativo, da la razón al sindicato CGT en torno a un asunto que llevaba muchos años estancado a causa de un extraño cambio de criterio por parte de la Dirección General de la Seguridad Social en materia de coeficientes reductores. Profesiones de diversos ámbitos como las relacionadas con la exposición al amianto, la fundición del hierro colado o la fabricación de productos de hierro, acero o ferroaleaciones pueden verse beneficiados, entre muchos otros, por esta reciente sentencia.
Hablamos con Miguel Fadrique, secretario general de la FESIM CGT.