La huelga de 137 días en Acerinox marcó un punto de inflexión en la empresa. Tras el descontento con los sindicatos mayoritarios, varias personas trabajadoras decidieron afiliarse a la Confederación General del Trabajo (CGT), destacando su respaldo jurídico y sindical. Una de las figuras clave en esta lucha fue Alberto Padilla, miembro independiente del comité de empresa, quien encontró en CGT un apoyo incondicional. El 5 de noviembre de 2024, Acerinox formalizó un expediente disciplinario contra Alberto Padilla. En respuesta, CGT y su asesoría jurídica presentaron alegaciones, denunciando varias irregularidades. Acerinox se negó a reconocer la sección sindical de CGT y a su delegado, obstaculizando la comunicación sindical y las gestiones internas.
Hablamos con Alberto Padilla.