Parlamento gallego se le resiste. Es la única comunidad en la que no tiene representación autonómica y apenas municipal: solo un concejal en Avión (Ourense), que obtuvo en las elecciones de 2023. Este será el principal objetivo de Álvaro Díaz-Mella (Vigo, 1961), el candidato elegido por la formación de ultraderecha para presidir la Xunta a partir del 18 de febrero.
Presidente provincial del partido en Pontevedra, se reivindica como el verdadero “voto útil” contra la izquierda del PSdeG, Sumar y Podemos y el nacionalismo del BNG y aspira a ser “decisivo” en la formación de gobierno, ahora que las encuestas pronostican una pérdida de escaños del PP tras el salto de Alberto Núñez Feijóo a la política nacional. Los populares, sin embargo, lo descartan y consideran un “error” que Vox se presente en Galicia, pues "podría perjudicar la mayoría absoluta del PP". "Vox no solo tiene el derecho, también tiene la obligación de presentarse porque lo que Vox defiende solo lo defiende Vox", respondió Abascal, visiblemente molesto con las declaraciones del partido con el que gobiernan en coalición en más de un centenar de ayuntamientos y cinco autonomías.
Abascal asegura que Vox tiene la "obligación" de presentarse a las elecciones gallegas
Abascal asegura que Vox tiene la "obligación" de presentarse a las elecciones gallegas
Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Dirección y Gestión de Empresas, Díaz-Mella está casado y es padre de un hijo. Desde Vox destacan su experiencia en la gestión de equipos, tras haber trabajado durante 19 años en Telefónica en distintos cargos.
En un principio, Vox barajó el nombre de Manuel Fraga Pedroche, nieto del fundador del PP y expresidente de la Xunta, Manuel Fraga Iribarne; pero finalmente ha optado por un perfil menos conocido y afín a la dirección. Una decisión que, al mismo tiempo, ha generado descontento en parte de las bases de la formación, que acusan a Díaz-Mella de llevar “cuatro años arruinando el partido en Pontevedra” y amenazan con pedir la baja como afiliados si Díaz-Mella no es destituido.
A ello se suma el escaso tirón electoral del candidato, que ya probó suerte en dos ocasiones anteriores sin éxito: la primera, como aspirante de Vox a la alcaldía de Vigo en las municipales de 2023 y, posteriormente, como cabeza de lista de Vox por Pontevedra en las generales del mismo año. Y en ninguno de los dos casos obtuvo representación.
Este 18 de febrero, Díaz-Mella volverá a probar suerte con un objetivo: entrar en el Parlamento de Galicia. Algo para lo que necesitará doblar el porcentaje de votos del 2% obtenido hace cuatro años por Ricardo Morado, el que fuera candidato de Vox en las autonómicas de 2020 y que salió del partido cargando contra su dirección.
Díaz-Mella, en tres frases
“Seremos decisivos en las próximas elecciones gallegas del 18F para que cambien las cosas a mejor, no con sillones, sino con políticas”.
"Podemos coincidir en algunas cosas con el PP, pero nos diferencian un mo