Los que aseguran que en el mundo de la música está todo inventado tendrán que recapacitar y pensárselo dos veces. Y es que en momentos de repetición de ideas y fórmulas agotadas se agradece una propuesta tan arriesgada, novedosa y fresca como la de Strazz.
Para este dúo no hay etiquetas, modas o categorías que valgan. Pertenecen a un mundo propio y fascinante donde la imagen y la música están estrechamente ligadas y se alejan de la artificialidad de muchos de los productos pop que inundan el mercado.
Con un look andrógino de lo más glamouroso, Mario Strazz y Jose Strazz no engañan a nadie. Ellos son lo que veis, ni más ni menos. Sin personajes inventados ni tretas promocionales. Strazz es un canto a la ambigüedad, un producto muy especial que a buen seguro no se mantendrá nunca en aburridos términos medios. Su primer disco, “Elektroshock”, es además la prueba fehaciente de aquí hay material inflamable y de gran calidad en términos musicales.
El nacimiento del grupo tuvo lugar en Nueva York. Allí, Mario y Jose decidieron unir sus caminos tras comprobar que pensaban en la misma onda, aunque sus influencias no fueran exactamente las mismas. Juntos conseguían poner sobre el tapete una fórmula musical muy refrescante, producto de la puesta en común de los referentes musicales de uno y otro. Progresivamente, Strazz fue cobrando cuerpo hasta que llegó el contacto con Vicious, que no dudó en ficharles tras observar el gran potencial del dúo. Y es que para ellos, la música es muy importante y se confiesan tremendamente exigentes consigo mismos. Tanto que hasta se fueron a vivir a un pueblecito entre Barcelona y Girona para estar cerca del estudio Avalon Media Group y supervisar todos los pasos de la producción de su debut discográfico. El duro trabajo de todo un año ha dado como fruto “Elektroshock”, un LP soberbio en el que dan rienda suelta a todas sus influencias en un collage bailable de house, pop electrónico, dance y R&B de una factura impecable y repleto de guiños a la música de los años ochenta.
Como ellos mismos dicen, las etiquetas no están hechas para su propuesta y son del todo imprevisibles musicalmente hablando, pero si hubiera que clasificar su sonido tendríamos que hablar de una nueva categoría: el androginian dance. Y es que Strazz es un dúo pionero en su campo que viene a romper tabúes y mostrar la ambigüedad como una parte más de su propuesta y su música. Muestran una seguridad aplastante en cuanto a su camino y no le tienen miedo al mercado español e incluso al extranjero –les encantaría triunfar en Japón, todo se andará. Lo cierto es que con sencillos como el sensacional “Widescream” (un trallazo house encaminado a las discotecas) y “Bandido” (una pieza de aires latinos para la radio)este dúo tiene el terreno allanado para triunfar en la pista de baile y también entre el gran público.
No olvidemos asimismo que David Gausa, una de las instituciones del house en España, no ha dudado ni un segundo en hacer una remezcla espectacular de “Widescream”. Con un sonido moderno, bailable y ecléctico, unas elaboradas letras que hablan del amor y el desamor, una imagen rompedora, verdadera y cargada de glamour y un video-clip de “Bandido” que dará mucho que hablar, Strazz tienen todos los números para convertirse en la nueva e impactante sensación del panorama dance español. Que alguien les ponga ya la alfombra roja.