Para muchos creyentes, e incluso para quienes miran la fe desde fuera, el concepto de la consagración suele despertar interrogantes profundas: Si Jesús es el único camino, la verdad y la vida, ¿por qué nos consagramos a María? ¿No estaremos restándole gloria al Hijo al entregarnos a la Madre? Esta aparente encrucijada espiritual ha generado debates durante siglos, sembrando dudas en quienes desean profundizar en su vida de oración. En este episodio titulado «¿Consagración a María o Consagración a Jesús?», disiparemos las dudas y pondremos luz teológica sobre este hermoso misterio. De la mano de la gran tradición de la Iglesia, descubriremos que no estamos ante una disyuntiva o una elección excluyente. Aprenderemos que la verdadera devoción mariana no es un destino final, sino el medio más rápido, seguro y perfecto para entregarnos por completo al Salvador. Hoy comprenderemos que consagrarse a María es, en esencia, consagrársele a Jesús a través de sus manos maternas.