Los pescados azules son aquellos que tienen un contenido de grasa superior al 5%, como el salmón, el atún, la sardina y la caballa. Son ricos en ácidos grasos como el omega-3, vitaminas (A, D, B12) y minerales (yodo, fósforo, hierro). Se caracterizan por vivir en aguas frías y superficiales, realizar migraciones largas y tener una carne más oscura e intensa en sabor.