En esta tercera parte se continuará profundizando en la estructura jerárquica de la Iglesia y en la misión que desempeñan sus diferentes miembros al servicio del Pueblo de Dios. Se abordarán aspectos relacionados con la autoridad y la responsabilidad de quienes han recibido el ministerio ordenado, así como la relación de los obispos con el Papa y la importancia de la comunión entre las distintas comunidades eclesiales. También se reflexionará sobre la misión de los sacerdotes y diáconos y sobre la manera en que sus servicios contribuyen a la celebración de la fe, la transmisión del Evangelio y el acompañamiento de los fieles. Finalmente, se destacará que la organización de la Iglesia no tiene únicamente un sentido administrativo, sino que está orientada al servicio, la unidad y el cumplimiento de la misión que Cristo confió a su Iglesia.