Hoy, en el Diario de una desescalada, con María José Navarro, compartimos una historia que, en su sencillez, contiene una gran enseñanza de vida. Cuando no sepas qué hacer, no hagas nada.
El contexto, la trama y los personajes apelan a una inspiración budista, pero es posible que se trate de un relato de autoría anónima (y generosa) inspirado en algunos motivos bien conocidos del budismo.