“Usando mis lágrimas como tinta, transformo mis pensamientos en versos”, escribió en su Diario de Prisión el extraordinario dirigente vietnamita, fallecido hace exactamente 50 años, en plena guerra contra el agresor norteamericano. En el documento ya histórico, consignó que decir versos no era hábito suyo, “pero cantándolos, el día de la libertad se acerca”