La insistencia en la disciplina social, en particular durante los meses vacacionales, podría parecer a algunas personas una reiteración cansina e innecesaria. Pero la evidencia dice que los llamados a un adecuado comportamiento de las personas en lugares públicos, e incluso, en su ámbito más privado, es una reflexión urgente, y siempre útil que nunca está de más, y mucho menos en la etapa veraniega