A 46 años de su partida física, el 11 de enero de 1980, el nombre de Celia Sánchez Manduley perdura en el corazón de Cuba como «la flor más autóctona de la Revolución». Su legado y entrega se mantienen vigentes en la memoria popular y, de manera muy especial, en el testimonio de Adelaida Bécquer, quien, desde la Oficina de Asuntos Históricos de Cuba, evoca la esencia humana y la incansable labor de una de las mujeres más consagradas al proceso de liberación nacional.
Por: Argentina Alcantara Rodríguez