La iglesia de Santa Lucía, uno de los lugares más emblemáticos e históricos del centro de Santander, se encuentra acordonado desde hace varios dias debido al peligro que supone la cruz situada en lo alto de su torre. El fuerte viento sur que azotó la ciudad la semana pasada ha desplazado la estructura, dejándola inclinada y en riesgo de sufrir una caída libre desde los 37 metros de altura que tiene.
José Olano, sacerdote de la parroquia, ha explicado en una entrevista en Hoy por Hoy Cantabria que la situación es preocupante: "El viento sur nos ha dado un susto. Ha movido la cruz y está amenazando como diciendo: 'si no venís me caigo'", señaló.
El peligro es evidente, ya que la cruz, como decimos se encuentra a unos 37 metros de altura y en caso de desprenderse podría causar graves daños.