La fractura interna del PSOE de Cantabria sigue siendo uno de los principales desafíos a los que se enfrenta Pedro Casares en su primer año como secretario general. Durante su entrevista en Hoy por Hoy Cantabria, el dirigente socialista reconoció que la militancia “está cansada de la división” y apeló a la necesidad de cerrar definitivamente este capítulo orgánico para que el partido pueda centrarse en ofrecer propuestas políticas: “Los militantes han decidido una dirección y todos deberíamos estar detrás de esa dirección”, afirmó, subrayando que una parte de la organización continúa resistiéndose a aceptar el nuevo liderazgo.
Un año de cambios y balance positivo
Con esa llamada a la unidad como marco, Casares repasó su primer año al frente del partido, un periodo que define como “muy positivo”. Asegura que el PSOE ha logrado recuperar presencia en la calle y situarse junto a colectivos como docentes, sanitarios, bomberos y ganaderos en sus reivindicaciones. Sostiene que la ciudadanía “espera una oposición responsable” y una alternativa que responda a sus principales preocupaciones, especialmente en materia de vivienda.
La propuesta que más recorrido ha tenido en las últimas semanas es el compromiso socialista de construir 1.000 viviendas públicas de alquiler si gobierna tras las autonómicas de 2027. “La vivienda es hoy el problema de demasiada gente en Cantabria”, afirmó, avanzando que enviará una carta a la presidenta María José Sáenz de Buruaga para solicitar una reunión y pactar medidas urgentes. “Debemos pactar tres, cuatro, cinco medidas ya”, subrayó.